Cansados de que las mismas caras en los mismos puestos terminen haciendo "amigos" incómodos, este miércoles la presidenta de la República, Laura Fernández, giró una directriz firme sobre la mesa durante su conferencia de prensa:
La orden es clara y no da campo a interpretaciones: hay que rotar al personal de Adaptación Social, Fuerza Pública, Policía Fiscal y Fronteras en todas las provincias. ¿La razón? Evitar a toda costa que el crimen organizado agarre confianza, siembre raíces y termine tejiendo redes de complicidad dentro de las propias instituciones que se supone deben combatirlo.
Y es que, seamos sinceros, pasar años entornillado en una misma provincia facilita que se armen confianzas peligrosas. Con este revolcón a nivel nacional, el Ejecutivo busca cortar de tajo cualquier intento de infiltración y sacudirle el polvo a los controles internos.
Los ministerios involucrados ya están corriendo para afinar el rompecabezas de los traslados, eso sí, con la consigna de que la seguridad en las calles y las cárceles no se quede coja mientras se hacen los camb